El obispo Enrique Díaz Díaz señaló que, aunque se han logrado avances en derechos para las mujeres, todavía persisten desigualdades, discriminación y violencia. Consideró que la lucha debe enfocarse en alcanzar una verdadera igualdad y reconocimiento en todos los ámbitos.
El obispo Enrique Díaz Díaz pidió no reducir el Día de la Mujer a manifestaciones que terminan siendo polémicas, en lugar de centrarse en acciones que realmente dignifiquen a la mujer en la sociedad.
Ante la conmemoración del Día Internacional de la Mujer, este 8 de marzo, el obispo Enrique Díaz Díaz reconoció que existen deudas hacia las mujeres, pues pese a que se han abiertos muchos espacios y reconocidos muchos derechos, aún falta mucho por hacer.
“Que se han logrado muchos avances, sí. Que nos falta mucho también es cierto. Vemos como no se ha llegado todavía un sano equilibrio donde se respete la dignidad de la mujer y que en muchas situaciones todavía se le se le margina, se le desprecia. Esto lo vemos en todos lados”, indicó.
Compartió que muchas veces, se dice que en las comunidades y en la zona rural, es donde más espacios se requieren para mujeres, sin embargo, en todos lados se puede ver discriminación, desigualdades y violencia en contra de las mujeres.

Se debe luchar por dignficiar a la mujer en todos los ámbitos
“Creo que es importante que que trabajemos todavía mucho más en la verdadera dignidad de de la mujer y que estas manifestaciones que se dan pues pudiera un día ya no necesitarse porque ya estamos en igualdad de derechos porque podemos caminar juntos, porque podemos respetarnos, porque se le reconoce la mujer”, mencionó.
Este día, las marchas de las mujeres suelen ser parte de la conmemoración de este día, espacio que es utilizado para demandar igualdad, respeto y derechos que aún no han sido consolidados a favor de ellas; estas expresiones muchas veces se ven reflejadas en la iconoclasia en diferentes inmuebles, algunos de ellos los templos de la religión católica.
El obispo Enrique Díaz, consideró que la lucha de las mujeres no debe reducirse sólo a este tipo de expresión, sino trabajar en el fondo, para que en un momento dado, ya se tengan que manifestar, porque se han logrado sus objetivos.
“El día 8 Día Internacional de la Mujer, no lo podemos reducir a manifestaciones que a veces provocan un poco de polémica. Es muy importante resaltar el papel de la mujer dentro de la vida social y dentro de la vida de la iglesia”, indicó.

“Cristo le da un lugar a la mujer, la envía como apóstol, le da dignidad, la levanta y aquella que estaba marginada y que en aquella cultura donde ni podía acercarse la mujer al hombre, menos al extranjero, menos predicar y hablar, Cristo le da esa dignidad para que hable para que predique, para que para que se manifieste”, puntualizó.
Durante la conferencia de presencia, le dio voz a la Alejandra Loreto de la Diócesis de Irapuato, quien consideró que más que pensar sólo en una marcha que es muy llamativa se debe tener en cuenta las luchas de las mujeres todos los días.
“Desde aquellas que han accedido a puestos de gobierno, de toma de decisiones, aquellas que ayudan desde el trabajo doméstico en sus casas, las profesionistas que también forman parte esencial de la sociedad y también principalmente las mujeres de la iglesia, que sostienen, que acompañan, que ayudan a su iglesia”, indicó.














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