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Irapuato adopta modelo de Jalisco para gestión del agua y firma convenio con Conagua

Irapuato adopta modelo de Jalisco para gestión del agua y firma convenio con Conagua

Irapuato se suma a modelo de Jalisco para ordenar ríos y zonas invadidas; autoridades hablan de cambio en gestión del agua

Irapuato dio un paso que podría marcar un nuevo rumbo en la forma de gestionar sus ríos y zonas federales.

El municipio firmó un Convenio de Custodia de Zona Federal con la Comisión Nacional del Agua (Conagua), con el que adopta un modelo de gobernanza compartida impulsado originalmente en Jalisco y que busca atender problemas como invasiones, desorden territorial y riesgos para la población.

El acuerdo convierte a Irapuato en el primer municipio fuera de Jalisco en replicar esta estrategia, que en aquella entidad ya suma 25 convenios firmados y que ahora comienza a proyectarse como una política pública de alcance nacional.

El modelo plantea algo que, en el discurso, parece sencillo pero que en la práctica ha sido uno de los principales vacíos en la gestión del agua: coordinación real entre los tres niveles de gobierno. Durante años, cada instancia ha operado por separado, con resultados limitados frente a problemas como asentamientos en zonas de riesgo o contaminación de cuerpos de agua.

Durante la firma, el director general del Organismo de Cuenca Lerma Santiago Pacífico de la Conagua, Gustavo Ernesto Figueroa Cuevas, reconoció ese rezago y planteó el convenio como un punto de quiebre.

“Este modelo nació en Jalisco y hoy comienza a convertirse en una política de alcance nacional. Lo que estamos haciendo es cambiar la forma de gobernar el agua: pasar de esfuerzos aislados a una verdadera coordinación entre los tres órdenes de gobierno”

Gustavo Ernesto Figueroa Cuevas /Organismo de Cuenca Lerma Santiago Pacífico de la Conagua

Zonas invadidas y riesgos: el fondo del problema

Más allá del acto protocolario, el trasfondo del convenio está en un problema que no es menor: la ocupación irregular de zonas federales, particularmente en márgenes de ríos y arroyos, muchas veces por necesidad, pero también por falta de control institucional.

Estas áreas, además de estar fuera de norma, representan riesgos constantes para quienes las habitan, especialmente en temporadas de lluvias, cuando aumentan las probabilidades de inundaciones.

“Gobernar las zonas federales significa cuidarlas, ordenarlas y evitar que sigan siendo espacios de descontrol. El Gobierno de México necesita del trabajo conjunto con los municipios como aliados estratégicos, porque son quienes viven y enfrentan las consecuencias todos los días”, puntualizó Ernesto Figueroa.

La implementación de este modelo en Irapuato surge tras el interés de la presidenta municipal, quien decidió replicar la estrategia luego de conocer sus resultados en Jalisco. Sin embargo, el reto no será menor: pasar del convenio a la acción en un contexto donde históricamente ha faltado seguimiento.

Irapuato adopta modelo de Jalisco para gestión del agua y firma convenio con Conagua

¿Qué promete el convenio con Conagua?

El acuerdo no solo se limita al ordenamiento territorial. De acuerdo con lo expuesto por las autoridades, incluye una agenda más amplia que contempla:

  • Fortalecimiento de capacidades municipales
  • Regularización de asignaciones de agua
  • Saneamiento financiero en la gestión hídrica
  • Prevención de riesgos por inundaciones
  • Recuperación de zonas federales

Además, se plantean proyectos de saneamiento de ríos, construcción de infraestructura hidráulica y recuperación de espacios públicos, así como medidas para frenar nuevos asentamientos irregulares en zonas vulnerables.

“Durante muchos años cada nivel de gobierno trabajó por separado. Hoy estamos alineando inversiones, programas y decisiones para atender de fondo los problemas del agua en el país. Este convenio es un paso firme en esa dirección”, señaló el funcionario.

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Entre el discurso y la implementación

El modelo también se vincula con el Acuerdo Nacional por el Derecho Humano al Agua y la Sustentabilidad, impulsado a nivel federal, que plantea un cambio de enfoque en la política hídrica del país.

No obstante, la clave estará en la ejecución. La experiencia en distintos municipios ha mostrado que los convenios pueden quedarse en el papel si no hay seguimiento, recursos y voluntad política sostenida.

Uno de los elementos que se destacó es la participación ciudadana, planteada como un componente necesario para garantizar resultados a largo plazo. Sin embargo, esto implica también generar mecanismos reales de involucramiento social y no solo llamados generales.

Por ahora, con la firma del convenio, Irapuato se coloca como el primer caso fuera de Jalisco en adoptar este modelo. La apuesta es alta: ordenar lo que durante años ha crecido sin control en torno a ríos y arroyos.

El reto será que el discurso de coordinación y cambio de paradigma se traduzca en acciones concretas que realmente impacten en la vida de quienes habitan estas zonas.


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