IECA y CEAIV firman convenio para ofrecer capacitación a madres buscadoras en seguridad durante búsquedas y habilidades productivas; buscan reducir riesgos en campo y apoyar su economía familiar.
En Guanajuato, buscar a un familiar desaparecido no solo implica recorrer terrenos peligrosos o enfrentar el desgaste emocional: también significa, en muchos casos, quedarse sin ingresos. Bajo ese contexto, autoridades estatales anunciaron un nuevo acuerdo que busca atender ambas realidades al mismo tiempo: la seguridad en campo y la sobrevivencia económica.
El Instituto Estatal de Capacitación (IECA) y la Comisión Estatal de Atención Integral a Víctimas (CEAIV) firmaron un convenio de colaboración enfocado en madres buscadoras, uno de los sectores más vulnerables en la crisis de desapariciones que enfrenta el estado.
El acuerdo fue suscrito por Salomón Ceballos Ochoa, director general del IECA, y Francisco Javier Juárez León, presidente de la CEAIV. Entre sus principales ejes destaca la implementación de un curso-taller de supervivencia básica, diseñado específicamente para quienes realizan labores de búsqueda.
Este taller no es menor: está enfocado en garantizar búsquedas más seguras, fortalecer mecanismos de resistencia y ampliar las medidas de protección en campo, en un entorno donde las condiciones pueden representar riesgos constantes.

Capacitación para sobrevivir… y para sostenerse
El convenio también contempla la continuidad de programas de capacitación productiva, una línea de acción que ya ha comenzado a impactar a decenas de mujeres en el estado.
De acuerdo con la información oficial, 31 mujeres de Celaya, Juventino Rosas y San Luis de la Paz participaron recientemente en talleres, mientras que durante 2025 se atendió a 60 mujeres de municipios como Salvatierra y Moroleón.
Las capacitaciones no son simbólicas: están enfocadas en habilidades concretas que pueden traducirse en ingresos. Las participantes han recibido formación en elaboración de jabones, pomadas terapéuticas, repostería básica y corte y confección.
El objetivo es claro: que las madres buscadoras tengan alternativas económicas reales mientras continúan con la búsqueda de sus familiares.
Y es que el impacto de una desaparición no se limita al ámbito emocional. En muchos casos, las mujeres que encabezan estas búsquedas se ven obligadas a abandonar sus empleos o actividades cotidianas, lo que termina por desestabilizar por completo la economía del hogar.
En ese sentido, el convenio busca responder a una necesidad urgente: cómo seguir buscando sin quedarse sin recursos.

Reconocimiento legal… y deuda pendiente
Durante la firma del acuerdo, Salomón Ceballos Ochoa subrayó el alcance de esta colaboración institucional, destacando que este convenio refrenda la colaboración institucional para apoyar a las familias de las víctimas mediante herramientas que les permitan emprender o incorporarse al mercado laboral”.
Además, destacó que la capacitación puede convertirse en una vía efectiva para generar ingresos, y que las constancias otorgadas facilitan el acceso a empleos formales. También reiteró que los 31 planteles del instituto están disponibles como sedes para acercar estos servicios a los colectivos.
Por su parte, Francisco Javier Juárez León explicó que esta alianza busca ofrecer a las familias opciones reales para recuperar su proyecto de vida, al tiempo que se fortalece la atención integral a víctimas en el estado.
Este convenio se da en un contexto particular para Guanajuato. Desde diciembre de 2025, el estado se convirtió en el primero del país en reconocer constitucionalmente a las madres buscadoras como defensoras de derechos humanos, una medida impulsada por la gobernadora Libia Dennise García.
Este reconocimiento no es solo simbólico: establece la obligación de las autoridades de garantizar su seguridad, así como el acceso a servicios de salud, educación y atención integral.
Sin embargo, en la práctica, las madres buscadoras siguen enfrentando riesgos constantes, tanto en campo como en su vida cotidiana.

Por ello, las autoridades involucradas en este convenio coinciden en que la capacitación puede ser una herramienta clave no solo para mejorar sus condiciones de seguridad, sino también para dignificar su labor y acompañarlas en un proceso que, en muchos casos, se prolonga por años.
La apuesta de Guanajuato, aseguran, es consolidarse como referente en la atención a víctimas. Mientras tanto, para las madres buscadoras, cualquier herramienta que les permita seguir adelante —con seguridad y con ingresos— puede marcar la diferencia entre resistir o quedarse en el camino.















Leave a Reply