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Quién era Roberto Castañeda Tejeda, el director de Japami asesinado en Irapuato

Quién era Roberto Castañeda Tejeda, el director de Japami asesinado en Irapuato

Roberto Castañeda Tejeda fue un convencido de que sin agua no existe futuro y toda su vida trabajó por el futuro de las nuevas generaciones, pero sobretodo tenía un ‘don de gente’ que marcó no sólo su trayectoria profesional sino personal.

El ingeniero de la sustentabilidad hídrica

A sus 55 años de edad, Roberto Castañeda Tejeda era un profesional con una trayectoria marcada por estudio, la capacitación, la cátedra y la implementación de estrategias enfocadas al cuidado, conservación y preservación del agua que lo posicionaron como uno de los técnicos más influyentes del país en materia hídrica.

Se formó como Ingeniero Civil por la Universidad de Guanajuato, especializándose posteriormente en temas de administración pública y gestión de recursos naturales.

A diferencia de otros perfiles en el servicio público, Castañeda era reconocido por su rigor técnico. Quienes trabajaron con él lo describen como un hombre de datos, capaz de explicar la complejidad de un acuífero o la presión de una tubería con la misma claridad con la que gestionaba presupuestos millonarios. No era un político de carrera tradicional, sino un técnico que la política estatal buscó para resolver problemas operativos críticos.

Quién era Roberto Castañeda Tejeda, el director de Japami asesinado en Irapuato

PASO POR CONAGUA | Seguridad Hídrica, forjador de la cultura hídrica nacional |2009-2013

Roberto Castañeda Tejeda se desempeñó como Director Local de la CONAGUA.

  • El Impulso a la “Medición Real” (Combate al Huachicoleo de Agua)

Antes de su gestión, existía un descontrol significativo en la extracción de agua de los pozos. Su legado en CONAGUA fue la implementación de protocolos de telemetría y medición obligatoria. Insistió en que para salvar los acuíferos, primero había que saber exactamente cuánto se estaba extrayendo. Bajo su mando, se incrementaron las inspecciones y se profesionalizó el padrón de usuarios de aguas nacionales en el Bajío.

  • La Institucionalización del Distrito de Riego 011

Uno de sus mayores impactos fue trabajar de la mano con el Distrito de Riego 011 (uno de los más importantes de México, que abarca desde Acámbaro hasta Salamanca e Irapuato). Logró que la CONAGUA destinara recursos históricos para el revestimiento de canales y la modernización de compuertas. Esto redujo drásticamente las “pérdidas por conducción” (agua que se filtraba o evaporaba antes de llegar a las parcelas).

  • Diplomacia en la Guerra del Agua (Lerma-Chapala)

Como Director Local y luego como Presidente del Consejo de Cuenca, su impacto fue pacificador. Logró sentar en la misma mesa a los gobiernos de Jalisco y Guanajuato para discutir el reparto del agua de la Cuenca Lerma-Santiago-Pacífico. Su legado aquí fue técnico: basar el reparto del agua en modelos matemáticos y niveles de presas, eliminando las decisiones basadas en caprichos políticos.

  • Gestión de la Gran Sequía (2011-2012)

Le tocó encabezar la CONAGUA durante una de las sequías más severas registradas en Guanajuato. Su impacto inmediato fue la gestión de fondos de emergencia para la relocalización de pozos y el equipamiento de fuentes de abastecimiento para asegurar que ciudades como Irapuato, Celaya y León no sufrieran tandeos extremos o falta de agua para consumo humano.

  • Visión de Sustentabilidad a Largo Plazo

Castañeda fue el autor intelectual de muchos de los diagnósticos que hoy usa el Gobierno del Estado para justificar proyectos de gran calado. Su impacto fue cambiar la narrativa: dejó de hablar de “encontrar más agua” para hablar de “eficiencia extrema”. Él dejó claro que el futuro de Guanajuato no estaba en perforar más profundo (donde el agua ya tiene arsénico y flúor), sino en tratar el agua residual y tecnificar el campo.

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SU PASO POR DESARROLLO RURAL |El ingeniero de la tecnificación |2013 – 2021

Durante ocho años fue el Subsecretario de Administración y Eficiencia de los Recursos Naturales en la Secretaría de Desarrollo Agroalimentario y Rural (SDAyR) de Guanajuato.

El reto: Guanajuato es una potencia exportadora de hortalizas y granos, pero su agricultura consumía más del 80% del agua disponible, la mayoría extraída de pozos cada vez más profundos. Castañeda se convirtió en el arquitecto de la tecnificación del riego.

  • 1. El Salto a la Tecnificación de Riego (Goteo y Aspersión)

Guanajuato es una potencia agrícola, pero el 84% de su agua se consume en el campo. Antes de Castañeda, la mayoría del riego se hacía “por gravedad” (inundando las parcelas), lo que desperdiciaba hasta el 60% del líquido.

Colaboró en la implementación de un programa masivo de subsidios y asesoría técnica para instalar sistemas de riego por goteo y microaspersión.

Bajo su mando, Guanajuato se convirtió en el líder nacional en superficie tecnificada. Esto permitió que cultivos de exportación (como brócoli, lechuga y berries) crecieran en volumen mientras se reducía el consumo de agua por tonelada producida.

  • Modernización del Distrito de Riego 011

El Distrito de Riego 011 es el “corazón agrícola” de la región, abarcando desde Acámbaro hasta Irapuato. Gestionó y ejecutó presupuestos históricos para el revestimiento de canales con concreto y la entubación de redes de distribución.

Logró reducir drásticamente las “pérdidas por conducción” (agua que se filtraba al subsuelo antes de llegar a la planta). Esto garantizó que, incluso en años de sequía extrema, el agua alcanzara para todos los usuarios del distrito, evitando conflictos sociales entre agricultores.

  • Programa de Nivelación de Tierras con Láser

Una de sus aportaciones más técnicas pero menos visibles fue el impulso a la nivelación de parcelas mediante tecnología láser. Promovió que la SDAyR adquiriera y facilitara maquinaria de precisión para que los terrenos agrícolas quedaran perfectamente planos; al no tener desniveles, el agua se distribuye de manera uniforme, evitando encharcamientos que pudren la raíz y optimizando cada litro aplicado al suelo.

  • Fortalecimiento de las Organizaciones de Usuarios (Módulos de Riego)

Castañeda creía que el gobierno no debía hacerlo todo solo. Profesionalizó a las asociaciones civiles que administran el agua en el campo (Módulos de Riego). Exigió transparencia, sistemas de cobro eficientes y mantenimiento preventivo de su infraestructura.

Particióen la transición de los módulos de riego en entes autosuficientes y con capacidad técnica para operar presas y canales con estándares profesionales.

  • Creación de la “Cultura del Agua” en el Sector Productivo

Fue el principal promotor de foros y capacitaciones donde se enseñaba a los productores que “el agua es el insumo más caro, aunque no se pague por ella”.

Cambió la mentalidad del agricultor tradicional. Logró que vieran la tecnología no como un gasto, sino como la única forma de asegurar que sus hijos y nietos pudieran seguir viviendo del campo guanajuatense.

Quién era Roberto Castañeda Tejeda, el director de Japami asesinado en Irapuato

PRESIDENTE DEL CONSEJO DE LA CUENTA LERMA-CHAPALA | La Paz Hídrica (2018 – 2024)

Su experiencia previa en CONAGUA lo llevó a presidir este Consejo, donde representó los intereses de los usuarios ante la Federación. Fue un periodo marcado por sequías intensas, donde su legado fue la gestión basada en la ciencia: utilizar modelos matemáticos para determinar cuánta agua podía extraerse de las presas sin poner en riesgo el suministro de las ciudades.

  • Institucionalización y el “Modelo de Mediación”

La Cuenca Lerma-Chapala ha sido históricamente un foco de conflicto entre estados: Jalisco exige agua para el lago de Chapala y Guadalajara, mientras que Guanajuato y Michoacán la necesitan para el riego agrícola y la industria.

Castañeda fue un convencido del diálogo por lo que contribuyó a eliminar la confrontación política y la sustituyó por mesas de decisiones técnicas.

Fue parte fundamental para que los cinco gobernadores y la CONAGUA respetaran los acuerdos de distribución de aguas superficiales basados en los niveles reales de las presas, evitando juicios y “guerras del agua” que habían durado décadas.

  • Creación de la “Biblioteca del Agua”

Castañeda sostenía que no se podía administrar lo que no se conocía a fondo. Impulsó la creación de un acervo digital y técnico que recopila toda la información hidrológica, jurídica y social de la cuenca. Esto permitió que cualquier decisión sobre trasvases o asignaciones de agua se basara en datos históricos y modelos matemáticos de disponibilidad, y no en ocurrencias de turno.

  • Programa de Medición y Telemetría en Distritos de Riego

Como presidente del Consejo, fue el principal gestor ante la Federación para obtener recursos destinados a la tecnología de medición.

Promovió la instalación de sensores ultrasónicos y compuertas automatizadas en los canales principales de los Distritos de Riego (como el 011 y el 061) para ayudar a disminuir el “huachicoleo” de agua y el desperdicio por errores humanos. Por primera vez, el Consejo de Cuenca pudo saber en tiempo real cuánta agua estaba saliendo de las presas y cuánta llegaba realmente a las parcelas.

  • Impulso al Saneamiento de la Cuenca

No solo se enfocó en la cantidad de agua, sino en su calidad. Coordinó esfuerzos con los municipios de la cuenca para reactivar e instalar Plantas de Tratamiento de Aguas Residuales (PTAR). Su visión era que el agua “usada” de las ciudades debía ser tratada para ser reutilizada en el riego, liberando así agua de primer uso (limpia) para el consumo humano.

  • Profesionalización de los Usuarios

Castañeda no veía al Consejo solo como un ente burocrático, sino como una escuela de gobernanza.

Implementó programas de capacitación para los representantes de los usuarios (agricultores, industriales y servicios urbanos), contribuyendo a que los usuarios del agua se volvieran corresponsables del cuidado del recurso, fomentando una cultura donde el beneficiario también es el vigilante del acuífero y de los ríos.

Quién era Roberto Castañeda Tejeda, el director de Japami asesinado en Irapuato

PASO POR JUMAPA EN CELAYA | 2021 – 2024

Al llegar a la Junta Municipal de Agua Potable y Alcantarillado de Celaya, se enfrentó a un organismo con retos financieros y operativos.

La gestión de Roberto Castañeda Tejeda al frente de la Junta Municipal de Agua Potable y Alcantarillado (JUMAPA) en Celaya, de octubre de 2021 a octubre de 2024, es considerada un periodo de transformación tecnológica. Su enfoque no fue solo administrativo, sino de ingeniería aplicada para rescatar un organismo que enfrentaba retos críticos de abastecimiento.

Estas fueron sus aportaciones fundamentales y el impacto que dejó en Celaya:

  • Implementación de la Sectorización de la Red

Esta fue su obra técnica más importante. Celaya perdía casi el 50% del agua extraída debido a fugas invisibles y falta de control de presiones.

Dividió la red de la ciudad en “sectores” hidrométricos aislados. Instaló válvulas inteligentes y medidores de flujo en puntos estratégicos que permite identificar exactamente en qué colonia o calle había una fuga sin necesidad de que el agua brotara a la superficie. Esto aumentó la eficiencia física del organismo, recuperando caudales de agua que antes se desperdiciaban en el subsuelo.

  • Modernización a través de la Telemetría

Castañeda introdujo el concepto de “Organismo Inteligente” Equipó los pozos y tanques de la ciudad con sistemas de telemetría (monitoreo remoto en tiempo real). Desde una central de control, JUMAPA podía saber si una bomba fallaba o si un pozo bajaba su nivel antes de que los ciudadanos reportaran la falta de agua. Esto redujo los tiempos de respuesta de días a solo unas horas.

  • Programa de “Detección de Fugas No Visibles”

Utilizando tecnología de punta, como correladores acústicos y gas helio, lanzó brigadas especializadas de detección nocturna.

Inversión en equipo de alta precisión para “escuchar” la red de agua bajo el pavimento, para recuperar millones de litros de agua anualmente. Bajo su dirección, JUMAPA se convirtió en uno de los organismos con mejores indicadores de recuperación de caudales a nivel estatal y nacional.

  • Saneamiento y Reúso de Agua

Castañeda fue un firme creyente de que el agua potable no debe usarse para regar parques o procesos industriales.

Impulsó la venta de agua tratada a la industria y el fortalecimiento de la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales y generó ingresos adicionales para el organismo y, lo más importante, liberó agua de primer uso (potable) para el consumo de las familias celayenses al sustituirla por agua tratada en áreas verdes e industrias.

  • Estabilidad Financiera y Transparencia

Recibió un organismo con retos financieros y lo entregó con finanzas sanas. Profesionalizó el área comercial, eliminando la discrecionalidad en los cobros y mejorando la eficiencia en la recaudación, lo que llevó a que JUMAPA tuviera suficiencia presupuestal para realizar obras de infraestructura propias (cambio de tuberías viejas) sin depender exclusivamente de deuda o recursos estatales.

  • El Proyecto de la “Línea Morada”

Inició la planeación y ejecución de redes de conducción de agua tratada (conocidas como línea morada) hacia zonas industriales y sentó las bases para que Celaya deje de extraer tanta agua del acuífero, utilizando el ciclo circular del agua.

Quién era Roberto Castañeda Tejeda, el director de Japami asesinado en Irapuato

PASO POR JAPAMI | Los grandes proyectos Agua para el futuro | Octubre 2024 – 2026

Su nombramiento como Director General de la Junta de Agua Potable, Drenaje, Alcantarillado y Saneamiento de Irapuato (JAPAMI) fue visto como un movimiento estratégico para estabilizar el sistema de aguas.

Roberto Castañeda Tejeda llegó con una misión clara: profesionalizar el organismo de su tierra natal bajo los mismos estándares de eficiencia que había logrado en Celaya y en el estado.

Su paso por JAPAMI se distinguió por una transición de un modelo de “reacción” (atender reportes) a uno de “inteligencia” (predecir fallas). Aquí te detallo sus aportaciones y proyectos en marcha:

  • El Proyecto del “C4 del Agua” (Centro de Inteligencia)

Fue su apuesta más ambiciosa en Irapuato. Castañeda buscaba que JAPAMI tuviera un centro de mando similar al de seguridad pública, pero dedicado exclusivamente al monitoreo hídrico.

Inició la instalación masiva de sensores de presión y caudal en los pozos y tanques elevados de la ciudad, para monitorear en tiempo real si un pozo se detenía o si la presión bajaba drásticamente en una colonia, permitiendo al personal técnico actuar antes de que el ciudadano se quedara sin agua en su tinaco.

  • Sectorización y Control de “Fugas Invisibles”

Al igual que en Celaya, detectó que Irapuato perdía una cantidad alarmante de agua en el subsuelo por tuberías viejas y presiones mal administradas. Dividió sectores críticos de la ciudad (como la zona centro y colonias del sur) para aislarlos hidráulicamente para estabilizar la presión en zonas donde históricamente el agua llegaba con debilidad, reduciendo el estrés sobre la red de tuberías y evitando que el exceso de presión provocara nuevas rupturas.

  • Modernización de la Infraestructura Pluvial (Prevención de Inundaciones)

Irapuato, por su topografía, sufre de inundaciones recurrentes. Castañeda aportó su visión de ingeniero civil para mejorar el desalojo de agua de lluvia.

Supervisó la rehabilitación de colectores pluviales clave y la modernización de los cárcamos de bombeo. Durante la última temporada de lluvias, se redujeron los tiempos de encharcamiento en avenidas principales. Su meta era que los cárcamos funcionaran de manera automatizada para reaccionar instantáneamente ante tormentas.

  • Impulso a la “Paz Guanajuato” (Agua Superficial)

Como director de JAPAMI, fue uno de los principales cabilderos técnicos del proyecto estatal para traer agua de fuentes superficiales a Irapuato.

Elaboró los estudios técnicos necesarios para que Irapuato estuviera listo para recibir agua de presas y conectarla a la red municipal y dejó trazada la ruta técnica para que la ciudad deje de depender al 100% de la extracción de pozos profundos, asegurando el suministro para las próximas tres décadas.

  • Eficiencia Administrativa y Cercanía Ciudadana

Castañeda creía que un organismo de agua debe ser transparente y eficiente en su atención. Implementó mejoras en la plataforma digital de JAPAMI para facilitar pagos, reportes y seguimiento de servicios y mejoró la recaudación del organismo, dinero que se reinvirtió de inmediato en la compra de equipo de detección de fugas y mantenimiento preventivo.

  • Sustentabilidad y Reúso de Agua en Áreas Verdes

Promovió que los grandes parques y camellones de Irapuato se regaran exclusivamente con agua tratada, y evitó que el uso de agua potable para fines ornamentales, priorizando el líquido para el consumo humano en las colonias con mayor densidad poblacional.

Entre sus grandes proyectos la línea morada para reutilizar las aguas tratadas y dejar la sobre explotación de los mantos acuíferos y el recién arranque de la renovación de la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales en Irapuato con una inversión histórica de 461.3 millones de pesos.

El Legado Hídrico y la Visión de Futuro

El impacto de Roberto Castañeda Tejeda en Guanajuato puede dividirse en tres legados fundamentales:

La Conciencia del Estrés Hídrico: Fue una de las voces más honestas en advertir que Guanajuato estaba llegando a un punto de no retorno. Repitió incansablemente que extraer agua a 400 o 500 metros de profundidad era técnica y económicamente inviable a largo plazo, debido a la presencia de metales pesados y el costo energético.

La Paz Social a través del Agua: Al ser un mediador experto entre agricultores e industriales, evitó conflictos sociales que en otros estados (como Nuevo León o Chihuahua) terminaron en crisis políticas. Su capacidad para sentar en la misma mesa a los módulos de riego y a los directivos de CONAGUA fue vital para la estabilidad regional.

Modernización Operativa: Deja un estándar de cómo debe administrarse un organismo operador de agua. Para él, el agua no era un tema de “hacer pozos”, sino de “gestionar la demanda”, es decir, mejorar la infraestructura existente para no perder lo que ya se tiene.

Su asesinato ocurre en un momento crítico para la entidad, justo cuando se definían las rutas para los grandes proyectos de infraestructura hídrica de la próxima década. Su muerte no solo es una pérdida humana para su familia y para la comunidad de Irapuato, sino un golpe técnico al conocimiento especializado que el estado de Guanajuato requiere para enfrentar su crisis climática.


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