La ciudad mantiene la máxima calificación nacional de Fitch Ratings y mejoró su perfil crediticio individual; detrás de esos resultados están una mayor recaudación propia, liquidez por encima de la deuda y disciplina en el gasto público.
Cada peso que entra a las arcas de Irapuato —desde el predial que paga una familia hasta otros ingresos municipales— forma parte del dinero con el que el Gobierno puede sostener servicios públicos, realizar obras y financiar programas para la ciudad. Por eso, cuando se habla de finanzas sanas, no se trata solamente de una cifra que aparece en un reporte: significa que el Municipio tiene capacidad para administrar esos recursos, cumplir sus compromisos y mantener margen para invertir.
En junio de 2026, Fitch Ratings ratificó a Irapuato la calificación nacional de largo plazo AAA(mex), la máxima de su escala, y elevó de bbb+ a a- el Perfil Crediticio Individual del Municipio. La agencia también otorgó la máxima evaluación a su perfil financiero, con categoría aaa.
La calificación no fue otorgada únicamente por cuánto dinero tiene el Municipio. Fitch tomó en cuenta factores como la liquidez, la deuda, la capacidad de pago, el crecimiento de los ingresos propios y el comportamiento del gasto.
Eso permite entender mejor qué hay detrás de una expresión que suele sonar lejana para la ciudadanía: finanzas públicas sanas.
El dinero que entra y cómo se administra
Una parte importante de los recursos municipales proviene directamente de los ingresos propios. En el caso de Irapuato, el predial es la principal fuente de estos ingresos.
Durante los dos primeros meses de 2026, la ciudad recaudó más de 307 millones de pesos por predial, equivalentes al 82% de la meta anual de 374 millones. Para entonces, más de 106 mil cuentas ya habían sido pagadas.
Ese dinero no permanece separado en una cuenta para un solo propósito. Forma parte de los recursos municipales que permiten financiar las responsabilidades del Ayuntamiento, desde servicios públicos hasta infraestructura.
La propia información municipal señala que la recaudación del predial permite fortalecer acciones como la rehabilitación de calles, el alumbrado público y la seguridad.
Ahí es donde una buena administración financiera deja de ser un asunto exclusivo de Tesorería: los ingresos que aporta la ciudadanía necesitan convertirse en capacidad real para atender las necesidades de la ciudad.
Fitch encontró que Irapuato mantiene niveles de liquidez que superan de manera consistente su deuda ajustada, además de una proyección de repago promedio de 0.13 veces para el periodo 2026-2030. También reconoció el crecimiento sostenido de la recaudación propia y balances operativos superiores al promedio de municipios comparables.
En términos sencillos, esos datos hablan de un Municipio que tiene recursos disponibles para responder a sus obligaciones y que no depende únicamente del endeudamiento para sostener sus finanzas.

También importa que el dinero quede registrado
La otra parte de la historia está en saber cómo se registra y documenta el dinero público.
En 2026, Irapuato alcanzó el 100% de cumplimiento en la evaluación SEvAC, que revisa aspectos relacionados con registros contables, presupuestarios y administrativos, además de la Cuenta Pública y la transparencia. El Municipio también se ha mantenido como primer lugar estatal en esta evaluación.
Esto significa que los ingresos y gastos municipales deben quedar registrados y documentados bajo las reglas de contabilidad gubernamental. Para quien paga impuestos o derechos, esa parte importa porque permite que el uso del dinero público pueda ser revisado y consultado.
El Gobierno Municipal mantiene, además, publicados instrumentos como la Ley de Ingresos, el Presupuesto de Egresos, los estados financieros, el estado analítico de la deuda y otros documentos presupuestarios en su portal de transparencia.
La combinación de ambos aspectos —tener capacidad financiera y mantener controles sobre el registro y ejercicio del dinero— es la que permite hablar de una administración con mayor margen para planear.
Fitch, por su parte, proyectó estabilidad para la economía de Irapuato durante el periodo 2026-2030 y señaló como parte de sus fundamentos la liquidez, la recaudación propia, la disciplina del gasto y los balances operativos.
Para la ciudadanía, el dato importante no es solamente que Irapuato tenga una calificación AAA(mex). Lo relevante es lo que hay detrás de ella: que los ingresos municipales tienen una estructura financiera que permite cumplir obligaciones, administrar recursos con controles y mantener capacidad para financiar las necesidades de la ciudad.
Eso no significa que una buena calificación garantice por sí sola que cada colonia tendrá una obra o que todos los servicios funcionarán mejor. Sí significa que, desde el punto de vista financiero, el Municipio cuenta actualmente con condiciones que una calificadora internacional considera sólidas para enfrentar sus compromisos y sostener su planeación de los próximos años.

















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