El IMSS limitó el salario con el que podrán buscar una pensión digna para quienes buscan reincorporarse y utilizan la Modalidad 40 para mejorar su jubilación. La medida busca evaluar el impacto financiero de este esquema y afecta principalmente a quienes todavía no están inscritos o necesitan contratarlo de nuevo.
Una persona que dejó de trabajar formalmente puede seguir pagando cuotas al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) para mejorar las condiciones de su futura pensión. Pero, a partir del 22 de octubre, ya no podrá elegir libremente un salario elevado para hacer esas aportaciones si busca incorporarse nuevamente a la Modalidad 40.
El cambio puede modificar los planes de quienes estaban ahorrando para jubilarse con una pensión más alta, especialmente de quienes pertenecen al régimen de la Ley del Seguro Social de 1973 y utilizan esta opción para mejorar el promedio salarial que se toma en cuenta al calcular su pensión.
La nueva disposición fue aprobada por el Consejo Técnico del IMSS y publicada el 21 de octubre en el Diario Oficial de la Federación. El Instituto también ordenó analizar el impacto financiero de la modalidad antes de proponer posibles cambios posteriores.
¿Qué es la Modalidad 40 y quiénes la utilizan?
La Modalidad 40 es una opción para las personas que dejaron de cotizar al IMSS mediante un empleo formal y quieren continuar haciendo aportaciones por su cuenta.
Para acceder, deben cumplir los requisitos legales, entre ellos haber acumulado al menos 52 semanas cotizadas en los cinco años anteriores a su baja.
¿Por qué alguien pagaría cuotas si ya no tiene empleo? Porque las aportaciones permiten seguir acumulando semanas y registrar un salario de cotización que puede influir en el cálculo de la pensión.
Esto resulta especialmente importante para quienes se pensionan bajo la Ley de 1973. En ese régimen, el salario promedio de las últimas 250 semanas cotizadas —alrededor de cinco años— es uno de los factores utilizados para calcular la pensión, junto con la edad y las semanas acumuladas.
Por eso, algunas personas dejan de trabajar con un patrón y pagan la Modalidad 40 durante varios años con la intención de mejorar ese promedio salarial antes de jubilarse.

¿Qué cambia y cómo afecta a los trabajadores?
El principal cambio es que se limita el salario con el que podrán reincorporarse a la Modalidad 40.
Con las nuevas reglas, quienes soliciten incorporarse nuevamente podrán hacerlo con el último salario base de cotización que tenían registrado al salir del régimen obligatorio o con un salario de hasta ese monto más una Unidad de Medida y Actualización (UMA). El importe no podrá ser inferior al salario mínimo general vigente.
Esto significa que ya no tendrán la misma libertad para elegir un salario mucho mayor al que tenían registrado en su último empleo.
Por ejemplo, una persona que dejó de trabajar con un salario registrado bajo y tenía planeado pagar cuotas sobre un salario mucho más alto tendrá que modificar sus cálculos. Su capacidad para elevar el promedio salarial que se utiliza en la pensión podría reducirse.
El efecto no será igual para todos. Dependerá del salario con el que cada persona dejó de cotizar, de las semanas que acumuló, del tiempo que le falta para pensionarse y del régimen que le corresponde.
El acuerdo también establece que las nuevas incorporaciones comenzarán a contar desde la fecha de la solicitud. En otras palabras, ya no se podrá solicitar una nueva alta con una fecha anterior para cubrir retroactivamente ese periodo mediante este esquema.
¿A quiénes afecta y quiénes conservan sus condiciones?
Las nuevas reglas distinguen tres situaciones:
- Personas que ya están pagando la Modalidad 40: podrán continuar bajo las condiciones que contrataron hasta que concluya ese periodo. El acuerdo reconoce las semanas y los salarios efectivamente pagados para el cálculo de sus derechos pensionarios.
- Personas que todavía no se han inscrito: si buscan incorporarse bajo las nuevas disposiciones, tendrán que ajustarse al límite salarial y realizar el trámite desde la fecha de su solicitud.
- Personas cuyo periodo contratado ya terminó y quieren regresar: podrán solicitar la reincorporación, pero estarán sujetas a las nuevas condiciones. No deben asumir que podrán elegir el mismo salario alto que utilizaban antes.
Es importante aclarar que la Modalidad 40 no es una pensión por sí misma ni una opción exclusiva para quienes pertenecen a la Ley de 1973. También pueden utilizarla personas de otros regímenes que cumplan los requisitos, aunque sus beneficios pensionarios se calculan de manera distinta.
¿Por qué tomó esta decisión el IMSS?
El acuerdo establece que el Instituto debe analizar el efecto de la Modalidad 40 en sus finanzas. Para ello, la Unidad de Riesgos Financieros y Actuariales tendrá un plazo máximo de seis meses para realizar el estudio.
Después, la Dirección Jurídica deberá coordinar una propuesta de modificación normativa, que tendrá que presentarse al Consejo Técnico.
El propósito señalado en el documento es que la Modalidad 40 sea viable en el mediano y largo plazo. Sin embargo, el acuerdo no presenta una cifra concreta de ahorro ni demuestra que los pagos de las personas inscritas sean, por sí solos, la causa de un problema financiero.
Las medidas son temporales y podrían dar paso a nuevas disposiciones. Además, especialistas en seguridad social han cuestionado si el Consejo Técnico puede restringir mediante un acuerdo administrativo condiciones previstas en la Ley del Seguro Social. Por ello, el alcance jurídico de las nuevas reglas también está en discusión.

¿Qué deben revisar quienes planean jubilarse?
Quienes estén pensando en utilizar la Modalidad 40 deben verificar tres datos antes de comprometer su dinero: el régimen bajo el que pueden pensionarse, el salario con el que quedaron registrados al salir de su empleo y las semanas que tienen cotizadas.
Con esa información podrán evaluar cómo influirían las nuevas condiciones en su futura pensión. No conviene contratar el esquema ni hacer pagos importantes basándose únicamente en una promesa de recibir una jubilación más alta.
El cambio central es que quienes necesiten incorporarse nuevamente a la Modalidad 40 tendrán menos margen para elevar el salario con el que cotizan, mientras el IMSS estudia cómo mantener este mecanismo en el largo plazo.

















Leave a Reply