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¿Tu hijo lleva celular a la escuela? Esto cambia a partir de noviembre

¿Tu hijo lleva celular a la escuela? Esto cambia a partir de noviembre

Si tu hijo lleva celular a la escuela, hay una fecha que conviene tener en cuenta: 3 de noviembre de 2026.

A partir de ese día entrará en vigor el acuerdo de la Secretaría de Educación Pública (SEP) que establece reglas nacionales para el uso de celulares, relojes inteligentes y otros dispositivos electrónicos personales dentro de los planteles educativos.

La medida fue publicada este martes 22 de septiembre en el Diario Oficial de la Federación (DOF) y busca poner límites al uso de estos dispositivos durante la jornada escolar, pero no significa que la tecnología desaparezca de las escuelas ni que los alumnos tengan prohibido llevar un teléfono. La diferencia estará en cuándo y para qué podrán utilizarlo.

¿Qué pasará con los celulares en primaria y secundaria?

Para educación inicial, preescolar, primaria y secundaria, la regla será que los estudiantes no utilicen celulares ni otros dispositivos electrónicos personales durante la jornada escolar.

Esto incluye también los momentos de recreo.

El teléfono podrá utilizarse cuando forme parte de una actividad educativa previamente programada por el docente y tenga una finalidad pedagógica.

También habrá excepciones para situaciones de emergencia y para casos relacionados con salud, discapacidad, accesibilidad, inclusión o alguna circunstancia particular y extraordinaria de la comunidad escolar.

Por eso, la nueva disposición no significa que un niño no pueda tener comunicación con su familia en caso de una emergencia.

El acuerdo establece que las escuelas deberán contar con mecanismos de comunicación para atender este tipo de situaciones.

¿Entonces los niños tendrán que dejar el celular en casa?

La SEP plantea como primera opción que, si un estudiante tiene teléfono, lo deje en casa o lo mantenga guardado durante toda la jornada escolar.

Pero el acuerdo federal no establece que todas las escuelas tengan que recoger los celulares y guardarlos en un determinado lugar.

Cada comunidad escolar tendrá que definir cómo aplicará las reglas, tomando en cuenta sus características y necesidades.

Esto será uno de los puntos que deberán hablar las escuelas con madres, padres de familia, estudiantes y docentes antes de que la medida entre en vigor.

Las escuelas tendrán que hablar con las familias

La aplicación de la nueva regla no comenzará simplemente con una prohibición.

La SEP establece que las autoridades educativas deberán realizar asambleas con madres y padres de familia, tutores y otros integrantes de las comunidades educativas para explicar las nuevas disposiciones y construir los acuerdos necesarios para ponerlas en práctica.

Es decir, las familias deberán recibir información sobre qué ocurrirá con los teléfonos durante la jornada escolar y cuál será el procedimiento que seguirá cada plantel.

Además, las reglas podrán revisarse posteriormente mediante espacios de diálogo y retroalimentación.

¿Tu hijo lleva celular a la escuela? Esto cambia a partir de noviembre

¿Por qué se decidió limitar el uso de celulares?

La SEP reconoce que los teléfonos y otros dispositivos pueden ser herramientas útiles para aprender.

El problema que busca atender es su uso sin regulación dentro de las escuelas.

Para elaborar el acuerdo se tomó en cuenta una consulta realizada durante la fase intensiva de los Consejos Técnicos Escolares, en la que participaron 565 mil 396 figuras educativas.

Entre los problemas señalados aparecieron dificultades para mantener la atención, cansancio o somnolencia, interrupciones de las actividades escolares y conflictos relacionados con el uso de redes sociales.

La consulta también registró situaciones como la difusión de fotografías, audios o videos sin consentimiento y casos de agresiones o ciberacoso que tuvieron relación con medios digitales.

Con estos datos, la SEP planteó la necesidad de establecer reglas comunes para el uso de dispositivos personales en las escuelas.

  • El objetivo no es sacar la tecnología de las aulas
  • El acuerdo no plantea que los celulares sean malos por sí mismos.
  • De hecho, reconoce que pueden utilizarse como herramientas educativas cuando exista una finalidad pedagógica.
  • Lo que cambia es que su utilización ya no quedará a criterio de cada alumno durante la jornada escolar.

Por ejemplo, si un maestro necesita que sus estudiantes utilicen el teléfono para realizar una actividad de aprendizaje, podrá hacerlo bajo las condiciones establecidas por la escuela.

En cambio, utilizarlo para revisar redes sociales, grabar a compañeros, jugar o distraerse durante la jornada escolar quedará fuera de las condiciones permitidas.

La SEP también plantea recuperar durante los recreos actividades que no dependan de una pantalla, como juegos tradicionales, deporte, lectura e interacción entre estudiantes.

¿Qué pasa si un estudiante necesita el celular por motivos de salud?

Esta es una de las excepciones importantes.

Las reglas contemplan situaciones relacionadas con necesidades de salud, discapacidad, accesibilidad e inclusión.

Por ello, la restricción no debe aplicarse de manera automática cuando exista una necesidad particular que requiera el uso del dispositivo.

También se contemplan las emergencias personales y otras situaciones extraordinarias.

Las escuelas deberán considerar estas circunstancias al establecer sus mecanismos de aplicación.

¿Tu hijo lleva celular a la escuela? Esto cambia a partir de noviembre

¿Y qué ocurrirá en las preparatorias?

En bachillerato la regla será diferente.

El acuerdo no establece una prohibición nacional única para todas las preparatorias.

Cada institución tendrá que definir las condiciones para limitar el uso no pedagógico de celulares y otros dispositivos durante la jornada escolar.

Podrán establecerse reglas como mantener los teléfonos guardados durante las clases, permitir su uso en determinados horarios o espacios, restringirlos durante toda la jornada o establecer momentos específicos para utilizarlos con fines educativos.

La decisión deberá construirse mediante diálogo con la comunidad educativa.

En las universidades tampoco habrá una prohibición general

En educación superior tampoco se establece una restricción nacional igual a la de educación básica.

Las universidades e instituciones de educación superior conservarán su autonomía y establecerán las reglas correspondientes para promover el uso responsable y seguro de estos dispositivos.

Por eso, no es correcto decir que a partir de noviembre estarán prohibidos los celulares en todas las escuelas de México.

La principal restricción nacional se dirige a educación inicial, preescolar, primaria y secundaria.

¿Y qué pasará en Guanajuato?

El acuerdo federal señala que varias entidades ya contaban con disposiciones relacionadas con el uso de celulares y dispositivos electrónicos en las escuelas. Entre ellas está Guanajuato.

La publicación del acuerdo establece ahora un marco nacional que las autoridades educativas estatales deberán considerar para armonizar sus instrumentos y procedimientos.

Las entidades tendrán un plazo de 180 días naturales a partir de la entrada en vigor para emitir o adecuar los instrumentos jurídicos que correspondan.

¿Qué deben hacer las familias ahora?

Por el momento, no hay que entregar el celular ni cambiar las rutinas escolares de inmediato.

La nueva disposición entrará en vigor el 3 de noviembre.

Antes de esa fecha, las escuelas deberán informar a las familias y estudiantes cómo aplicarán las reglas en cada plantel.

Lo recomendable para madres y padres será estar atentos a las reuniones y comunicados de su escuela, particularmente para conocer:

  • Si el plantel permitirá que los alumnos lleven el celular.
  • Dónde deberá permanecer durante la jornada.
  • Qué procedimiento se seguirá en caso de una emergencia.
  • Cómo se atenderán las necesidades de salud o discapacidad.
  • En qué situaciones podrá utilizarse como herramienta educativa.
  • Qué ocurrirá si un estudiante incumple las reglas.

La nueva disposición busca que el celular deje de ser un elemento de distracción durante la jornada escolar, pero no pretende eliminar la tecnología de las aulas.

A partir de noviembre, la diferencia será que su uso tendrá que responder a una razón concreta: principalmente educativa, o a alguna de las excepciones previstas en las nuevas reglas.


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