Lupita, la bebé permaneció tres meses en la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales de la UMAE No. 48 del IMSS en León y egresó con un peso de 1,790 gramos, después de superar un pronóstico reservado.
Para María, volver a casa con su nieta Lupita significa cerrar tres meses de incertidumbre, cuidados intensivos y momentos en los que no había certeza sobre si la bebé lograría salir adelante. Este lunes, después de permanecer bajo atención especializada en el IMSS, la pequeña finalmente fue dada de alta.
Lupita egresó de la Unidad Médica de Alta Especialidad (UMAE) No. 48 del IMSS en León con un peso de 1,790 gramos, luego de permanecer tres meses en la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales (UCIN), donde recibió atención de un equipo multidisciplinario.
Su historia comenzó en circunstancias especialmente difíciles. La bebé nació justo cuando su madre se convirtió en donadora altruista de órganos y tejidos. A partir de ese momento, Lupita permaneció bajo vigilancia médica y con un pronóstico reservado.
“Me llevo a Lupita a casa, la verdad siento mucha emoción, después de 3 meses de lucha y que no me daban esperanza, verla a ella cómo lucha y cómo ha salido adelante, ahorita siento una inmensa felicidad”, compartió María, abuela de Lupita.
Tres meses bajo cuidados especializados
Durante su estancia en la UCIN, Lupita fue atendida por personal de distintas áreas médicas y sometida a múltiples estudios para dar seguimiento a su evolución.
El jefe del Departamento Clínico de la UCIN, doctor Fernando Barbosa Aguilar, informó que la menor logró egresar con un peso satisfactorio de 1,790 gramos.
La atención requirió el uso de equipamiento especializado y la participación coordinada de diferentes servicios del IMSS, con lo que fue posible mantener el seguimiento médico de la bebé durante los tres meses que permaneció hospitalizada.
De acuerdo con la información proporcionada por el Instituto, el tratamiento permitió que Lupita evolucionara favorablemente hasta encontrarse en condiciones de dejar el hospital y regresar con su familia.

Para María, el regreso a casa también representa un momento de emociones encontradas. La abuela agradeció al personal médico y de enfermería que acompañó a Lupita durante su estancia.
“Estoy muy contenta después de tantas cosas que han pasado. Yo estoy agradecida con todos, con el Instituto, con doctores, enfermeras, asistentes por todo el apoyo y toda la ayuda, por sus conocimientos que han hecho posible este hecho el día de hoy. Nadie me va a devolver a mi hija, pero sé que me deja un pedacito muy bonito de ella y donde quiera que esté, que ella sepa que siempre se la voy a cuidar”.
Lupita deja la UCIN y vuelve con su familia
Después de tres meses de cuidados neonatales, estudios y seguimiento permanente, Lupita pudo dejar la unidad especializada y continuar su historia junto a su familia.
Su egreso ocurrió con un peso de 1,790 gramos y sin las complicaciones que inicialmente hacían reservado su pronóstico, de acuerdo con el IMSS Guanajuato.
Ahora, la bebé deja atrás su estancia hospitalaria para regresar

















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